Colaboración y sinergia, excelentes compañeros

Cuenta el gran libro de las leyendas corporativas sobre 2 grandes guerreros que acompañan a los equipos decididos a trabajar por el bien común. Aquellos líderes que identifican problemas con sus equipos tales como ausencia de confianza, sentimientos de conflicto, falta de compromiso en algunos colaboradores, evasión de responsabilidad y/o falta de atención a resultados, suelen llamarles para unirlos a sus filas.   

Al primero, llamado colaboración, lo describen como el mejor de los compañeros. Siempre decidido no solo a ver por sus intereses sino por los de quienes le rodean. Las armas que domina en campo de batalla son: Generar acercamiento con las personas, sobre todo con aquellas con las que no ha podido romper barreras de comunicación. También acostumbra a generar emociones positivas para favorecer la confianza de sus compañeros. Y por último, identifica objetivos comunes y busca alcanzar ideas en conjunto. Cuando habla con sus compañeros, busca aconsejarles a ponerse en el lugar del otro perdonando errores, a escuchar primero y ser claros con su comunicación, a responsabilizarse del como miran al resto de la tropa y a no tomarse las cosas personales. Su frase legendaria es “Dar y recibir es lo mismo, pero dar multiplica”.  Este guerrero generalmente trabaja creando conciencia con cada integrante del equipo, buscando la reflexión y cambio de conducta, uno a uno.   

Por el otro lado tenemos a Sinergia. A diferencia de colaboración, emite mensajes globales. Si estuviera en una batalla que se fuera a pelear cuerpo a cuerpo, sería el típico general que subido en su caballo y blandiendo su bandera, se pasea por entre las filas de sus compañeros alentándolos a ir juntos por el cumplimiento de la victoria.  Sinergia trabaja más de cerca con el líder, ya que este es el principal responsable de unir al equipo y alinear objetivos a partir de la congruencia. La idea es fomentar acciones de aglutinamiento de los colaboradores en base a la aceptación de diferencias de forma de pensar y actuar, utilizando la retroalimentación constructiva y permitiendo el enfrentamiento de los conflictos como fuente del crecimiento común.  Al igual que los míticos mosqueteros, la frase que lo identifica es “Todos para uno y uno para todos”  

Los grandes líderes, hablan y utilizan ambos como poderosas armas que les ayudan en el proceso de construcción de sus equipos.  Al utilizarlas correctamente en sus planes de consolidación, surgen en los colaboradores cambios de actitud importantes, ya que por un lado despiertan conciencias y por el otro fomentan actitudes de acuerdos comunes basados en el respeto, el alcance de objetivos y formas acordadas de cómo llevar a cabo el trabajo mirando juntos hacia un mismo sitio. 

¿Cómo puedo darme cuenta si mi equipo está utilizando la colaboración y sinergia?  Te comparto 4 acciones que pueden decirte si como equipo van por buen camino: 

  1.    Anteponemos los intereses de la empresa o proyecto a los propios considerando a la par los intereses de otras áreas 
  1.    Buscamos activamente las opiniones de los demás para contar con una perspectiva más global y completa 
  1.    Pedimos y ofrecemos ayuda de/a otros cuando lo necesitamos 
  1.    Somos tolerantes a las diferencias de opinión y buscamos dialogar y negociar siempre enfocados al bien común    

“El desarrollo humano y organizacional es mi quehacer desde 2012 hasta la fecha.”

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